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October 22, 2017

Recuerdos del glorioso CACA – 1954


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Históricamente, la mayoría de “revoluciones” han ocurrido porque las poblaciones han querido deshacerse de algún opresor y buscaban más libertad. Pero en Guatemala no fue así, ya que a la élite no le gustaba la libertad, democracia y paz, preferían la opresión, violencia y el temor.

Carlos Castillo-Armas (mejor conocido como CACA) y sus fascistas, celebraron la “derrota” de la democracia y la “liberación” de Guatemala, de la siguiente manera.


Con el trato hecho, el 3 de Julio de 1954, Castillo-Armas fue transportado a Guatemala desde San Salvador, en el avión personal del embajador gringo John Peurifoy. Del aeropuerto La Aurora fue conducido al Palacio Presidencial en una Cadillac convertible robado por miembros del “Ejercito de Liberación”, que había sido la propiedad privada del coronel Eduardo Weyman Guzmán, primo hermano y jefe del Estado Mayor Presidencial del prsidente Jacobo Árbenz Guzmán.


INVESTIGACIÓN © J. Russell – Guatemala Chronicle, Agosto 03, 2017
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Desde el balcón del Salón de Banquetes del Palacio Nacional, Castillo Armas saludó a la impresionante muchedumbre reunida por la CIA para vitorearlo, desde lo que hoy se conoce como la Plaza de la Constitución.

Cuando los contadores de la CIA, hicieron cuentas sobre los gastos de la operación, se dieron cuenta que el “Ejercito de la Liberación” estaba en quiebra. Castillo-Armas se había robado todo el dinero que había recibido de los gringos para montar la operación y se lo había abonado a su “cuenta personal de ahorros”.

Miles fueron arrestados bajo sospecha de “actividad comunista”; muchos fueron torturados y ejecutados. El jefe de la CIA Allen Dulles, con desprecio, le pidió a Enno Hobbing, un operativo de la CIA y periodistas de la revista Time, que escribiera una constitución nueva para Guatemala. Mientras tanto, 400 fascistas Guatemaltecos cantaron el himno nacional de los Gringos, como de una voz, durante una fiesta en la embajada Norteamericana, donde celebraban la derrota de la democracia.

En Octubre del mismo año, el embajador Gringo John Peurifoy, sentado frente a un Comité Congresional mintió descaradamente cuando dijo; “Mi papel en Guatemala fue unicamente de observador diplomático . . . La revolución que derrotó al gobierno de Árbenz fue instigado por Guatemaltecos quienes se rebelaron en contra de las políticas y despiadada represión del gobierno controlado por comunistas”.

Durante una reunión con el embajador Gringo, Castillo-Armas se quejó que “no habían suficientes cárceles” para meter a todos los “comunistas” que arrestaban.

El 26 de Julio de 1954, la revista Time publicó un poema, escrito por Betty Jane Peurifoy la esposa de Peurifoy, alabando su “optimismo”, porque Guatemala ya no era un estado “comunista”, que decía; “Cantemos una canción de Quetzales/ bolsas llenas de paz/ La junta está en el palacio/ ya firmaron el contrato de alquiler./ Los comunistas están escondidos/ Al otro lado de la calle/ Hacia la embajada Mexicana/ hacen su retirada rápida./ El pistolero Peurifoy/ se siente muy optimista/ porque la tierra de Guatemala/ ya no es comunista!”.

Durante una entrevista, Castillo-Armas admitió públicamente que su gobierno era incompetente porque “ellos”, la gente exiliada, “se habían llevado todos los que sabían leer, escribir y gobernar, a mí solo me quedó la mierda”. Un comentario que no le ha de haber caído bien a sus colaboradores.

Las medidas del nuevo Gobierno en contra de los simpatizantes y colaboradores de Árbenz, fueron diversas. Confiscaron bienes y congelaron cuentas bancarias, que fueron adjudicadas al Estado. Suprimieron las organizaciones políticas, sindicales y culturales, acusadas de relacionarse con el comunismo. El PGT (Partido Guatemalteco de Trabajadores) fue ilegalizado el 28 de Junio de 1954. Los gobernadores departamentales, destituyeron a todos los maestros simpatizantes a Árbenz y al sindicato y entre Agosto de 1954 y Abril de 1955, destituyeron a 2,236 maestros.

A finales de 1954, más de 15 mil trabajadores de la Dirección de Obras Públicas y de la Dirección General de Caminos habían sido depurados, por pertenecer al sindicato. Más de 533 organizaciones sindicales fueron clausuradas y el número de afiliados, que sobrepasaba los 100 mil antes de 1954, se redujo a menos de 27 mil.

Pocos saben” decía un memo de la CIA, de Julio 1, 1954, “de nuestra participación aérea. Hay muchas historias en la prensa y entre los Guatemaltecos. Siento que sería mejor dejarlos confundidos, talvéz se vuelva una leyenda, lo que ocurre cuando muchachitos juegan con el comunismo”.

Escuadrones de la muerte con nombres como, “la Mano”, “La Sombra”, “Escuadrón de la Muerte”, “El Ejercito Secreto Anti-Comunista” y otros, aparecieron en el país y operaban con impunidad.

A sus victimas, les borraron sus nombres y los desaparecieron de la historia. Los tiraron en las bocas de los volcanes, en el océano o en fosas comunes, con rótulos sobre sus personas que decían “NN” (Non Nato) “Nunca Nacido”. En aldeas, pueblos y ciudades, pintaron cruces sobre las puertas con alquitrán y empalaron cabezas sobre estacas, para que todos vieran.

A los fines de Julio 1954, el Gobierno de Castillo-Armas, había recuperado todas las tierras estatales que habían sido distribuidas a los campesinos y al mismo tiempo el Decreto 900 de Árbenz fue anulado y sustituido por un nuevo “Estatuto Agrario”.

78% de todas las tierras privadas que habían sido traspasadas a los pobres, fueron recuperadas por los terratenientes. ” … En la finca Caobanal en 1954, cuando entró Castillo Armas … todos los que habían apoyado antes a Arbenz tuvieron que irse inmediatamente, porque mandaron a quemar las casas donde vivían con todo y los animales adentro … con buena suerte se salvó mi familia“. [campesino #1]

” … Cuando murió Jacob (se refiere a la renuncia)… nos vinieron a traer. El alcalde nos mandó a llamar y nos dijo que ya no trabajáramos como antes y que no hiciéramos caso a nadie. Allí terminó nuestro trabajo en los comités y comenzó nuestro trabajo en las haciendas”. [campesino #2]

Bajo el nuevo “Estatuto Agrario”, agricultura se volvió sinónimo con el comunismo y los que que se habían beneficiado de las reformas agrarias, fueron tachados de comunistas. ” … Al poco tiempo habíamos sembrado con mi papá, cuando comenzó a ponerse las cosas un poco feo … decían que Arbenz no iba a dilatar . . . la milpa estaba en elote cuando él cayó. La gente que estaba con el patrón nos acusaba que nosotros éramos unos comunistas … entonces yo tuve que huir”. [campesino #3]

Las áreas más afectadas, fueron, Alta Verapáz, Escuintla, Izabál, Baja Verapáz, Chimaltenango, San Marcos y partes del Quiché, donde se iniciaron actos sistemáticos de violencia para debilitar la determinación de los recipientes de tierras y los campesinos.

En agosto de 1954, JR y su padre estaban encasa a solas durante una tarde. Su madre, su hermanita Sandra y la sirvienta Victoriana, se habían ido al mercado. De repente aparecieron cinco soldados armados dentro de la casa, se habían subido sobre las paredes del jardín. Solamente dos estaban uniformados, eran los matones de Castillo-Armas.

Encañonaron a su padre y lo llevaron a la cocina, donde lo sentaron en una silla y lo ataron con un lazo. Todo ocurrió muy rápido. A JR le dijeron que se parára atrás de su padre, contra la pared de la cocina y que se quedara callado. Los soldados registraron la casa, vaciaron gavetas, botaron todas las cosas de las estanterías y lo dejaron todo tirado en el piso.

Su padre tenía un cuarto lleno de miles de panfletos evangélicos, Biblias y Nuevos Testamentos, todos en Español. Un soldado regresó a la cocina y le tiro en la cara un manojo de panfletos religiosos, diciendo que era “propaganda comunista”. Los pendejos no sabían leer. Le empezaron a preguntar si era “comunista”, su padre respondió que era “misionero evangélico”, pero no entendían lo que era eso. Los soldados quienes apenas podían leer, trataban de leer lo que decían los panfletos.

JR trató de acercarse a su padre, pero le dieron un culatazo en el pecho con un rifle, “no te muevas”, le dijeron “o te hacemos lo mismo que a tu papá”. Le pusieron una ametralladora al sien de su padre diciéndole, ”Usted es un Comunista”, agarrando los panfletos evangélicos, se los sacudían en cara, gritándole “esto es propaganda comunista”. Su padre respondía, “no soy comunista, soy misionero”. “Tenemos ordenes de eliminar a todos los comunistas”, le dijeron.

Su padre empezó a temblar, talvéz pensando que la madre de JR tenía toda la razón; “que estupidez estar en Guatemala, encañonado para Dios”. “Quédate quieto y no te muevas”, le dijo su padre en Inglés. Se estaban preparando a matarlo y de plano iban a matar a JR tambien, no dejarían testigos.

El soldado montó su ametralladora, se estaba encabronando para poder hacerlo. En ese momento un oficial uniformado entró a la cocina, “¿que están haciendo?” les preguntó a los soldados. “Este es un comunista” le dijeron, “tiene mucha propaganda en la casa” y le enseñaron uno de los panfletos.

El oficial lo empezó a leer e inmediatamente, sin levantar la cabeza les dijo “suéltenlo”. El de la ametralladora trató de alegar, tenía ganas de matar. “Dije que lo sueltes” les repitió el oficial y lo desataron de mala gana. El oficial, de repente le hizo un saludo militar a su padre, diciéndole, “Disculpe la molestia señor” y volteándose hacia sus hombres les dijo “vamonos” y se fueron, así de rápido.

Cuando se fueron, su padre se quedó muy callado, estaba temblando. Calentó agua para hacer un té, lo hizo como que estaba en un sueño. “Cuando regresa tu madre”, le dijo a JR, “no le digas que te pegaron y que me apuntaron la ametralladora, solo dile que vinieron los soldados y registraron la casa”. “Eso demuestra” le dijo a JR, “el poder de Dios, quien mandó a un oficial honrado a salvarnos”. Nunca se le ocurrió a su padre, que si los panfletos hubieran sido propaganda “comunista”, el mismo oficial, hubiera dado la orden de asesinarlos.

Después del golpe de estado, la CIA mandó un equipo de agentes a Guatemala con el propósito de buscar las “pruebas”, de que el gobierno de Árbenz, había sido un títere Soviético. De los 150,000 documentos examinados, descubrieron que el socialismo naciente, bajo el gobierno de Árbenz, no tenía ningun lazo con la Unión Soviética. La única evidencia fueron 2 facturas de una librería en Moscu por la cantidad de USD$22.95.

En febrero de 1955, el Vicepresidente de los EE.UU, Richard M. Nixon, visitó a Guatemala para supervisar la intervención de la CIA, demostrar su solidaridad con el nuevo gobierno represivo y felicitar a Castillo-Armas. Nixon dijo que, “ . . . esto quiere decir que el gobierno de Árbenz no fue un gobierno Guatemalteco, mas bien fue un gobierno extranjero, controlado por Moscu”. Naturalmente omitió mencionar que Castillo-Armas era el producto de la intervención imperialista de su propio país.

Los que cooperaron en la derrota de su propia democracia y traicionado a su país, nunca han entendido que habían hecho mal y que habían sido manipulados por el dinero e ideología de los gringos norteños. Años más tarde, Roberto González un sobrino del locutor Mario López Villatoro comentó; “Mi tío fue asesinado en el estacionamiento de un supermercado en la Avenida Montúfar (y también su guardaespaldas). El estaba en compañía de dos de mis primos (una prima y su hermano menor), quienes por milagro sobrevivieron y viven hasta la fecha. Aquello ocurrió en 1969”. Tampoco entendió que los hermanos de su abuela, Carlos Cheessman Mollinedo y Francisco Cheesman, quienes habían piloteado los aviones “Sulfatos” de la CIA fueron “Traidores a su Patria”.

Poco después del golpe de estado en Guatemala, los hijos de los “Padres Peregrinos” y los fumadores de “Pipas” se juntaron en Washington, para hablar pajas y felicitarse a si mismos: “Mañana” . . . dijo Dulles “iremos a la Casa Blanca y daremos nuestro informe al presidente” . . . Congregados en el teatro del ala oriental habían mas notables que había visto en toda mi vida: El Presidente, los jefes del Estado Mayor, el Secretario de Estado, el fiscal general y talvéz dos docenas de otros miembros del gabinete del presidente . . . Apagaron las luces mientras que Brad usaba fotografías durante su discurso. . . Se abrió una puerta cerca de mi. En la oscuridad solo podía ver la silueta de la persona entrando al cuarto; cuando se cerró la puerta estaba oscuro otra vez y no distinguía el aspecto del hombre parado a mi lado. Él susurró varias preguntas: “Quien es el? Quien hizo esa decisión?”, me sentía incomodo. . . Las preguntas del hombre desconocido a mi lado eran muy insistentes, furtivas. Brad terminó y prendieron la luces. El hombre se apartó de mi. Era Richard Nixon, el vicepresidente. . . La primera pregunta de Eisenhower fue a Hector (Rip Robertson) “Cuantos hombres perdió Castillo-Armas?” solo uno dijo Hector, un mensajero (Esto era una mentira, como casi todo lo que contaron ese día) . . . Eisenhower sacudió sus cabeza . . . “Increíble . . .” Nixon hizo unas preguntas concisas y al grano, se veía que sabia bien de todo lo que estaba ocurriendo en Guatemala. Ya no era el hombre furtivo, como cuando estaba en las sombras de la oscuridad. . . Eisenhower se volteó hacia el jefe del Estado Mayor, “¿Y los Rusos, hay reacción? El General Ridgeway respondió, “No están haciendo nada, tenemos a la marina observando a un submarino Soviético en el área, puede que esté allí para evacuar a algunos amigos de Árbenz o a proveerles armas a los que resisten”. Eisenhower le dio la mano a todos . . . finalmente a Allen Dulles, “Gracias Allen, y gracias a todos ustedes. Han impedido el establecimiento de un puente Soviético en el hemisferio occidental”. Eisenhower le hablo al jefe de Operaciones de la Marina, “Mantenga un ojo sobre ese submarino, Almirante. Si se acerca a la costa de Guatemala, vamos a hundir al hijo de puta”. El Presidente se marchó del cuarto. [The Night Watch, David Atlee Phillips]

Un indígena Guatemalteco cuenta; “Yo colaboré con la Democracia Cristiana, colaboré un poco para hacer la propaganda . . . ganamos y desde entonces empezaron a chequearnos . . . los del Movimiento de Liberación Nacional, MLN, son gente ladina del pueblo, me trataron mal, vos estás metido con los de la DC, y están poniendo esos alcaldes indios, así con esas palabras . . . y ustedes ponen esos alcaldes que viene de allá de las montañas con los hachones de ocote decían, fui conociendo más de lo que es la discriminación”.

En 1955, hubo una sequía y la cosecha de maíz falló. Castillo-Armas permitió la importación de maíz por varios de sus cuates del ex- “Ejercito de Liberación”, bajo la condición de que él, recibiera la cantidad de USD$25,000 dolares primero. El maíz importado, resulto ser contaminado, no apta para el consumo humano.

En Agosto de 1954, divulgó una nueva ley, por la cual cualquiera podría ser declarado un “comunista”, sin derecho de apelación. Para esto, Castillo-Armas bajo la instrucción de la CIA, creo el mecanismo perfecto de represión, el “Comité Contra el Comunismo”, en el cual se compilaron listas enormes de nombres de personas que eran miembros de los sindicatos y de todos los que habían apoyado a Árbenz o estaban bajo sospecha de ser “subversivos”.

Dentro de cuatro meses habían 72,000 nombres de personas en la lista y la meta era de 200,000. Todos en esta lista, podían ser arrestados arbitrariamente y puestos en prisión durante seis meses. También les fue prohibido poseer un radio o tener un empleo en algún departamento del gobierno.

Castillo-Armas también le denegó el derecho del voto a los analfabetos, e hizo ilegal todos los partidos políticos, las confederaciones de trabajadores, organizaciones de campesinos y los sindicatos de los trabajadores. Siete empleados del sindicato de trabajadores de la UFCO fueron asesinados misteriosamente en la Ciudad de Guatemala. Periódicos opuestos al gobierno fueron cerrados. Quemaron libros “subversivos” como Les Miserables por Víctor Hugo, novelas escritas por Dostoyevsky y todo lo escrito por Miguel Ángel Asturias, el autor guatemalteco ganador del Premio Nobel de literatura.

Castillo-Armas resultó ser tan inepto que daba vergüenza. Sus políticas corruptas y represivas renovaron los conflictos civiles que no se habían visto en el país desde antes de la revolución de 1944. Tras emitir el “Estatuto Político de la República de Guatemala”, el 10 de octubre de 1954, la junta militar convocó un plebiscito y Castillo-Armas obtuvo el 99.9% del voto, pues solo se le preguntó a la población si lo aceptaban como presidente. El voto fue público y obligatorio, el escrutinio fue secreto y se produjo en un clima de terror. Así Castillo-Armas se convirtió en el presidente y “libertador” de la República Guatemalteca.

Sin importar la estupidez e ineptitud de su nuevo títere, los EE.UU estaban contentos. Los oligarcas ricos y terratenientes estaban re-contentos porque se les devolvieron todas sus tierras. Los pobres fueron echados de las tierras que se les había dado legalmente y al irse, “se volvieron aún más pobres de lo que habían sido, antes de las reformas agrarias”.

Durante los próximos tres años, Castillo-Armas recibió personalmente casi USD$80 millones de dolares de los EE.UU. Inmediatamente, se puso a ejecutar a las personas quienes el gobierno Gringo querían ejecutados y se aprovechó de la oportunidad para ejecutar a varios de sus enemigos políticos, estudiantes, comentadores políticos y lideres de sindicatos, también.

Mientras tanto, John Foster Dulles estaba más preocupado que algunos de los “Comunistas” se escaparan sin represalias. En cables intercambiados con Peurifoy, Dulles insistía que el gobierno arrestara a los guatemaltecos quienes se habían refugiado en las embajadas extranjeras y que se les acusara con “Cargos Criminales” para poder negarles el derecho de salir del país con acusaciones como “Haber sido agentes subversivos de Moscu”.

Dulles quería, que a todos los “Comunistas” se les negara automáticamente el derecho de asilo porque estaban conectados con una “Conspiración Internacional”. La única manera en que deberían ser permitidos salir del país, decía él, era que estuvieran de acuerdo con ser enviados a la Unión Soviética. Castillo-Armas se rehusó hacer lo que Dulles quería sobre el asilo, porque a él y algunos de sus amigos, se les había dado asilo político anteriormente, en varias embajadas en diferentes ocasiones.

A pesar de reclamarle a todos, que él había “Liberado” a Guatemala del “Comunismo”, el 26 de Julio de 1957, casi 3 años exactamente del día que la CIA y los EE.UU lo habían instalado como dictador de Guatemala, Castillo-Armas fue asesinado dentro del Palacio Nacional.

La versión “oficial” es que unos minutos antes de las 9pm, Carlos Castillo-Armas y su esposa Odilia Palomo, caminaban por el corredor desde su habitación en el Palacio Nacional, hacia el comedor. Después que la pareja pasó frente a un guardia solitario llamado Romeo Vásquez Sánchez de 24 años, este apuntó su fusil con cacha de madera y una inscripción que decía “Laura” a la espalda del Presidente y le disparó en venganza porque supuestamente el “Ejército de Liberación” había asesinado a su padre, un Arbencísta.

Cuando Castillo-Armas cayó al suelo, le disparó por segunda vez y sabiendo que no podía salir del edificio, subió al segundo piso del Palacio, entró a un cuarto, se puso el rifle bajo la barbilla y se pegó un tiro. Convenientemente, los primeros en llegar a la escena eran todos militares, incluyendo el Ministro de Defensa quien de buena suerte para todos, dedujo que el infortunado Vásquez Sánchez era un “comunista fanático, quien había sido expulsado del Ejército Guatemalteco seis meses anteriormente por tener “ideología comunista” y aunque nadie pudo explicar su milagrosa incorporación a la Guardia Personal del Presidente en el Palacio Nacional, supuestamente le encontraron 40 páginas escritas a mano, en tinta verde, en su agenda, que decía cosas como; “He tenido la oportunidad de estudiar el comunismo Ruso y tienen un plan diabólico de terminar con la existencia del hombre que tiene el poder”, así como numerosas “dudas” que supuestamente tenía, sobre si debería cometer el asesinato.

La autoría de los escritos de Vásquez Sánchez se atribuyeron a una falsificación por el periodista Roberto Castañeda Felice para crear la versión “oficial” que se dio en el momento y ha sido repetida un sin fin de veces por numerosos autores, comentadores y periodistas fascistas, pero nadie lo cree.

Otra versión del asesinato es que el autor intelectual fue Rafael Leónidas Trujillo, dictador de la República Dominicana y que los hechores fueron el capitán John W. Abbes García, su sicario sanguinario y agregado militar de la embajada de la República Dominicana en Guatemala y su cómplice el coronel Guatemalteco, Enrique Trinidad Oliva, de apodo “Gunga Din”, quien siendo un hombre de Trujillo y sosteniendo muchas diferencias con Castillo-Armas, le había propuesto a su medio hermano el coronel Francisco Oliva (Ministro de Defensa) iniciar un golpe de Estado en contra de Castillo-Armas, la cual fue rechazada.

En el momento de ser asesinado, Castillo Armas caminaba solo en el corredor hacia el comedor de la Casa Presidencial ya que su esposa Odilia Palomo y su edecán el capitán Clementino Castillo, no habían regresado de un compromiso social en el Club Guatemala. Castillo-Armas recibió un tiro en la espalda y el segundo en el costado por Abbes García, que fue el fatal.

Jorge Palmieri, el periodista, columnista y ex-embajador Guatemalteco en México, dice; “. . . en cuanto al coronel Enrique Trinidad Oliva . . . yo le vi salir corriendo de Casa Presidencial, en forma . . . sospechosa y atravesar la sexta avenida rumbo al ministerio de Seguridad a su cargo . . . Yo había ido a dejar en mi automóvil a mi hermana que vivía en la 4a calle entre 9a y 10a avenidas y justo cuando pasaba frente a Casa Presidencial, a la misma hora del asesinato, vi salir corriendo al coronel Oliva, estaba casi blanco, a pesar de que era bastante moreno”.

Anteriormente al medio día del 26 de Julio de 1954, Palmieri y el doctor Ricardo López Ursúa estaban sentados en el Café de París, situado en la zona 1; “ . . . cuando llegaron a sentarse en la mesa vecina el embajador dominicano (con quien ya nos conocíamos) y su agregado militar, el capitán Johnny Abbes García, y entablamos una interesante conversación . . . me dijeron que no me desesperara porque Castillo-Armas no iba a durar mucho tiempo e iba a ser sustituido por el coronel Enrique Trinidad Oliva . . . me contaron que Trujillo estaba sumamente disgustado con Castillo-Armas porque él había sido uno de los principales contribuyentes económicos para la lucha contra el comunismo en Guatemala, y que a cambio de eso le habían prometido que le iban a invitar a venir a nuestro país donde le iban a declarar huésped de honor y le iban a condecorar con la máxima condecoración nacional, la Orden del Quetzal, y que ellos (el embajador y Abbes García) habían venido a Guatemala concretamente con la misión de hacer todos los arreglos pertinentes . . . pero que en días recién pasados les había informado la Cancillería que no iban a hacer la invitación a Trujillo, ni la declaración de huésped de honor, ni la condecoración con la Orden del Quetzal y estaban enterados de que esa decisión había sido por consejo del ministro de Relaciones Exteriores, licenciado Jorge Skinner-Klée. Me agregaron que Trujillo estaba muy disgustado por lo que consideraba una burla. Y que no quedaría impune porque no iba a soportar esa humillación. ¡Qué lejos estaba yo de sospechar que esa misma noche iba a ser asesinado el coronel Castillo-Armas!”. [elPeriódico 10 de Diciembre de 2003, jorgepalmieri.com, 3 de Julio del 2007, 8 de Agosto de 2013]

Cuando Trujillo fue asesinado, el nuevo presidente Dominicano Joaquín Balaguer mandó a Abbes García a Tokio, para mantenerlo alejado, pero nostálgico por su isla de La Española regresó y se fue a trabajar para François Duvalier (Papa Doc), el dictador de Haití.

Dentro de poco, Abbes García y el yerno de Duvalier tramaban en contra de Papa Doc y el 30 de Mayo de 1967, este mandó a asesinar a sus padres, su esposa y sus hijos,. Para asegurarse que nadie sobreviviera, bombardeó la casa y destruyó los cimientos. Sin embargo, existe el rumor que Abbes García sobrevivió y que vivía escondido en algún país europeo o asiático.

Por su parte, el coronel Enrique Trinidad Oliva vivió varios años escondido y temeroso, hasta ser asesinado a balazos por una célula urbana de guerrilleros.

Mientras tanto en Guatemala, “todos” sabían que un soldado humilde y casi analfabeta no tenía la capacidad de mantener una agenda, mucho menos llenarla de sus pensamientos y creencias políticas. Pocos creyeron el cuento del “guardia solitario con conciencia política” y los rumores rápidamente empezaron a circular que a Castillo-Armas lo habían “suicidado”. Nadie sabía el motivo y lo bonito de Guatemala, es que un asesino, asesina a otro asesino y a nadie le importa.

El asesinato de Castillo-Armas, fue uno de los primeros tiros en la guerra civil, que llegaría a destruir el país durante los próximos cuarenta años. La izquierda quiso venganza y poco a poco empezaron a asesinar a los “libertadores” y los fascistas asesinaba a los izquierdistas.

Algunas de las personas prominentes que fueron asesinadas fueron el periodista Isidoro Zarco, subdirector de Prensa Libre, Alberto Habie; Jorge Torres Ocampo (MLN líder); Mario Ribas, gerente del periódico El Imparciál; Roberto Girón Lemus, dueño del periódico La Nación; el pintor Juan Sisay; el rector de la Universidad de San Carlos, Mario Dary Rivera; Guillermo Ibargüen, Luis Canella, Roberto Cordón y Clifford Bevens. Otros secuestros, desapariciones y asesinatos incluyeron al Monseñor Mario Casariego, Raúl García Granados de Garay, Gabriel Biguria, Luís Arimany, Roberto Herrera Ibargüen, Elizabeth Lippmann, Haedest Villagrán, Olga Alvarado de Novella, periodistas Álvaro Contreras Vélez y Pedro Julio García de Prensa Libre, Xiomara Suazo, Fraterno Vila (hijo), Marta Ríos Montt, Celeste Mejía Víctores y el líder guerrillero Juan (Mincho) José Cabrera, son solo unos pocos de los miles exterminados durante la guerra civil durante los siguientes 30 años.

Con la muerte de Castillo-Armas, la dictadura del General Miguel Ydígoras Fuentes fue igualmente precaria. El 13 de Noviembre de 1960, unidades del ejercito guatemalteco en Zacapa y Puerto Barrios se amotinaron en contra de la dictadura. La CIA, quien todavía operaba con impune en Guatemala, tuvo que asistir a Ydígoras Fuentes con varios aviones bombarderos, que “prestaron” de la “Fuerza Aérea Cubana de Liberación”, que por casualidad estaban basadas clandestinamente en Puerto Cabezas en Nicaragua. Estos atacaron las bases de los rebeldes y protegieron a los aviones del gobierno que transportaron tropas a Puerto Barrios.

Las FAG (Fuerza Aérea Guatemalteca) se mantuvieron leal al gobierno y sus aviones atacaron a los rebeldes en Zacapa y Puerto Barrios. No fue hasta Noviembre de 1960 que la CIA consideraba finalmente “estabilizada” la situación en Guatemala y se había logrado instalar una nueva dictadura.

Fuente; “Los Hermanos Krameristas en Guatemala, 1924-1985” (John L. Russell)

https://www.guatemalachronicle.com

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